Logos Bible Study

Hechos de los Apóstoles 2:32–41

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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Pues bien, a este, que es Jesús, Dios lo ha resucitado, y todos nosotros somos testigos de ello. El poder de Dios lo ha exaltado y él, habiendo recibido del Padre el Espíritu Santo prometido, lo ha repartido en abundancia, como ustedes están viendo y oyendo. David no ascendió al cielo; sin embargo, dice:

Dijo el Señor a mi Señor:

“Siéntate a mi derecha

hasta que yo ponga a tus enemigos

por estrado de tus pies”.

Por consiguiente, sepa con seguridad todo Israel que Dios ha constituido Señor y Mesías a este mismo Jesús a quien ustedes han crucificado.

LOS PRIMEROS CONVERTIDOS

Estas palabras les llegaron hasta el fondo del corazón; así que dijeron a Pedro y a los demás apóstoles:

— ¿Qué debemos hacer, hermanos?

Pedro les contestó:

— Conviértanse y que cada uno de ustedes se bautice en el nombre de Jesucristo, a fin de obtener el perdón de sus pecados. Entonces recibirán, como don de Dios, el Espíritu Santo. Porque la promesa les corresponde a ustedes y a sus hijos, e incluso a todos los extranjeros que reciban la llamada del Señor, nuestro Dios.

Con estas y otras muchas razones los instaba y animaba, diciendo:

— Pónganse a salvo de este mundo corrupto.

Los que aceptaron con agrado la invitación se bautizaron, y aquel día se unieron a los apóstoles alrededor de tres mil personas.

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Hechos de los Apóstoles 2:38: Entonces Pedro les dijo: ARREPIÉNTANSE y sean BAUTIZADOS cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo