Logos Bible Study

Hebreos 2:10–18

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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SOLIDARIO CON LOS HERMANOS

Convenía, en efecto, que Dios, que es origen y fin de todas las cosas y que quiere conducir a una multitud de hijos a la gloria, hiciera perfecto por medio del sufrimiento a quien tenía que encabezar la salvación de los demás. Y es que santificador y santificados proceden de uno mismo. Por esta razón el santificador no tiene a menos llamarlos hermanos, cuando dice:

Anunciaré tu nombre a tus hermanos,

en medio de la asamblea te alabaré.

Y en otro lugar:

Yo pondré en él mi confianza.

Y también:

Aquí estoy yo con los hijos

que Dios me ha dado.

Y lo mismo que los hijos comparten una misma carne y sangre, también Jesús las compartió para poder así, con su muerte, reducir a la impotencia al que tiene poder para matar, es decir, al diablo, y liberar a quienes el miedo a la muerte ha mantenido de por vida bajo el yugo de la esclavitud. Porque no es a los ángeles, sino a la descendencia de Abrahán a quien vino a tender una mano. Por eso tenía que ser en todo semejante a los hermanos, ya que de otra manera no podría ser un sacerdote compasivo y fiel en las cosas que se refieren a Dios, ni podría obtener el perdón de los pecados del pueblo. Precisamente porque él mismo fue puesto a prueba y soportó el sufrimiento, puede ahora ayudar a quienes están siendo probados.

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Hebreos 2:14: ASÍ QUE, POR CUANTO LOS HIJOS PARTICIPAN DE CARNE Y SANGRE, TAMBIÉN JESÚS PARTICIPÓ DE LO MISMO, PARA ANULAR MEDIANTE LA MUERTE EL PODER DE AQUÉL QUE TENÍA EL PODER DE LA MUERTE, ES DECIR, EL DIABLO,