Génesis 42:9–20
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones
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Entonces José recordó los sueños que había tenido acerca de ellos, y les dijo:
— Ustedes son espías y han venido para estudiar las zonas desguarnecidas del país.
Ellos respondieron:
— ¡No, mi señor! Tus siervos han venido a comprar alimento. Todos nosotros somos hijos de un mismo padre, gente honrada. Estos siervos tuyos no son espías.
Pero José insistió:
— ¿Cómo que no? Han venido a estudiar las zonas vulnerables del país.
Ellos respondieron:
— Nosotros, tus siervos, éramos doce hermanos, todos hijos de un mismo padre que vive en Canaán. Nuestro hermano, el más pequeño, se ha quedado con nuestro padre, y el otro ya no está con nosotros.
Sin embargo, José volvió a decirles:
— Ya les decía yo que son espías. Los pondré a prueba, y Les juro por la vida del faraón, que de aquí no saldrán a menos que traigan acá a su hermano menor. Que uno de ustedes vaya a traerlo; los demás quedarán prisioneros. Así probarán sus palabras y si han dicho la verdad. Porque si no es así, ¡por la vida del faraón que son espías!
José los encerró durante tres días. Al tercer día les dijo José:
— Yo soy un hombre temeroso de Dios. Hagan lo siguiente y salvarán sus vida. Si son gente honrada, que se quede aquí preso uno de ustedes mientras los demás van a llevar algo de grano para calmar el hambre de sus familias. Pero tienen que traerme luego a su hermano menor; así se demostrará que han dicho la verdad, y no morirán.
Ellos aceptaron,
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