Génesis 35:9–19
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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Al volver Jacob de Parán Aram, se le apareció de nuevo Dios y lo bendijo diciendo:
— Tu nombre es Jacob, pero ya no te llamarás así. De ahora en adelante te llamarás Israel.
Y lo llamó Israel. Luego añadió:
— Yo soy el Todopoderoso; sé fecundo y multiplícate. Un pueblo, una muchedumbre de naciones nacerá de ti y habrá reyes entre tus vástagos. La tierra que les di a Abrahán y a Isaac, te la doy a ti y a tu descendencia.
Y Dios se marchó del lugar donde había hablado con él. Entonces Jacob erigió una piedra votiva en el lugar donde Dios le había hablado, vertió sobre ella una libación y la ungió con aceite. Y Jacob llamó Betel al lugar donde le había hablado Dios.
MUERTE DE RAQUEL Y DE ISAAC
Después partieron de Betel, y todavía faltaba un buen trecho para llegar a Efrata cuando Raquel dio a luz. Tuvo un parto muy complicado y mientras daba a luz con dolores, la partera le iba diciendo:
— ¡Ánimo, que lo que viene es otro niño!
Con su último aliento —porque ya se estaba muriendo—, lo llamó Benoní, pero su padre lo llamó Benjamín.
Así murió Raquel a la que enterraron junto al camino de Efrata (hoy Belén).
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