Ezequiel 13:17–23
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Hijo de hombre, encárate con tus paisanas, con ésas que profetizan lo que se les viene a la cabeza. Profetiza contra ellas y diles: Esto dice el Señor Dios: ¡Ay de las que cosen lazos para cualquier puño y hacen velos para cabezas de cualquier medida, con intención de cazar a la gente! ¿Creen que salvarán sus vidas intentando, como intentan, cazar a la gente de mi pueblo? Me deshonran ante mi pueblo por unos puñados de cebada y por unos trozos de pan, hasta el punto de dejar morir a las personas que no deben morir, y dejar con vida a las personas que no deben quedar con vida, engañando así a mi pueblo, que escucha sus mentiras. Por eso, así dice el Señor Dios: Aquí estoy contra sus lazos, con los que cazan a las personas como a pájaros; yo los arrancaré de sus manos y dejaré libres a las personas que ustedes andan cazando como a pájaros. Destrozaré sus velos y libraré a mi pueblo de la mano de ustedes para que no se conviertan más en presa de ustedes, y reconocerán que yo soy el Señor. Porque han perturbado la mente del justo con mentiras, cuando ni yo mismo lo perturbo, y han fortalecido las manos del malvado, incitándolo a persistir en su equivocado camino e impidiéndole así salvar su vida. Por eso, ya no tendrán visiones falsas ni volverán a pronunciar vaticinios. Libraré a mi pueblo de su mano, y reconocerán que yo soy el Señor.
Copyright 2011 Sociedad Bíblica de España