Éxodo 24:6–18
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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Moisés recogió la mitad de la sangre en una vasija, y con la otra mitad roció el altar. Seguidamente, tomó el libro de la alianza y lo leyó en voz alta al pueblo, el cual respondió:
— Nosotros obedeceremos al Señor y seguiremos sus órdenes.
Entonces Moisés tomó el resto de la sangre y roció con ella al pueblo diciendo:
— Esta es la sangre que confirma la alianza que el Señor ha hecho con ustedes, de acuerdo con todas las cláusulas leídas.
Moisés, en compañía de Aarón, Nadab, Abihú y los setenta ancianos de Israel, subió al monte, y allí vieron al Dios de Israel: bajo sus pies tenía una especie de escabel de zafiro, tan resplandeciente como el mismo cielo. Y aunque contemplaron a Dios, él no hizo perecer a aquellos privilegiados de Israel. Después comieron y bebieron.
MOISÉS EN EL MONTE SINAÍ
El Señor dijo a Moisés:
— Sube a encontrarte conmigo en la montaña y quédate allí, pues te daré unas losas de piedra con la ley y los mandatos que he escrito para instruir a los israelitas.
Moisés, junto con su ayudante Josué, subió al monte de Dios, después de decir a los ancianos:
— Esperen aquí, hasta que regresemos. Si surge algún problema, acudan a Aarón y Jur, ellos se quedan aquí.
Cuando Moisés subió al monte, una nube lo envolvió: era la gloria del Señor que descansaba sobre el monte Sinaí. Durante seis días lo envolvió la nube. Al séptimo día el Señor llamó a Moisés desde la nube. La gloria del Señor era a los ojos de los israelitas como un fuego voraz sobre la cumbre del monte. Moisés se adentró en la nube, subió al monte, y permaneció allí cuarenta días y cuarenta noches.
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