Éxodo 16:14–35
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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Cuando se disipó el rocío, había sobre el suelo del desierto una cosa menuda y granulada, algo parecido a la escarcha. Al verlo, los israelitas se preguntaban unos a otros:
— ¿Manhu? —es decir, ¿qué es esto?— pues no sabían lo que era.
Y Moisés les dijo:
— Este es el pan que el Señor les da como alimento. El Señor ha ordenado que cada uno recoja lo que necesite para comer según el número de personas que vivan con él, aproximadamente dos litros por persona.
Los israelitas lo hicieron así, y unos recogieron más y otros menos. Luego, al medirlo, vieron que al que había recogido más no le sobraba, ni al que había recogido menos le faltaba, porque cada uno había recogido lo preciso para comer.
Además, Moisés les advirtió:
— Que nadie guarde nada para el día siguiente.
Sin embargo, algunos no le obedecieron y guardaron algo para el día siguiente; pero se llenó de gusanos y se echó a perder. Y Moisés se enojó con ellos.
INFORMACIONES SOBRE EL MANÁ
Por la mañana, cada uno recogía la cantidad que iba a comer; lo que quedaba se derretía con el calor del sol. Pero el día sexto recogieron doble porción de alimento: cuatro litros por persona. Los principales de la comunidad fueron a informar de ello a Moisés, y este les contestó:
— Esto es lo que ha ordenado el Señor: mañana es sábado, día de descanso, consagrado al Señor. Todo lo que tengan que cocer y hervir, cuézanlo y hiérvanlo hoy, y guarden para mañana lo que les sobre.
Conforme a lo ordenado por Moisés, guardaron para el día siguiente lo que les había sobrado, sin que criara gusanos ni se pudriera. Moisés les dijo:
— Cómanlo hoy, porque hoy es día de descanso dedicado al Señor, y hoy no lo encontrarán en el campo. Lo recogerán durante seis días a la semana, pero el séptimo, que es sábado, no lo habrá.
Algunos, sin embargo, salieron a recogerlo el séptimo día, pero no encontraron nada. Entonces Moisés les dijo por encargo del Señor:
— ¿Hasta cuándo van a seguir desobedeciendo los mandatos y las leyes del Señor? Piensen que si el Señor les ha dado el sábado, el sexto día les proporciona también alimento para dos días. Así que nadie salga de su tienda el séptimo día, sino que permanezca cada uno en su lugar.
Así pues, el séptimo día, el pueblo descansó.
Los israelitas llamaron a este alimento maná. Era blanco, semejante a la semilla del cilantro, y sabía a torta de miel.
Después dijo Moisés:
— Esto es lo que ha mandado el Señor: “Llenen de maná un recipiente de dos litros, y consérvenlo para que las generaciones venideras puedan ver el pan con que los alimenté en el desierto, cuando los saqué de Egipto”.
Moisés dijo a Aarón:
— Toma una vasija, echa en ella una ración de maná y deposítala ante el Señor, como muestra para las generaciones venideras.
Y Aarón, obrando conforme al mandato del Señor a Moisés, depositó la ración de maná ante el Arca del testimonio, para que se conservase.
Los israelitas comieron el maná durante cuarenta años, hasta que llegaron a tierras de cultivo, es decir, hasta que cruzaron la frontera de la tierra de Canaán.
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