Cargando…
Lucas 10.1–18

Jesús envía a los setenta

Después de esto, el Señora designó a otros setenta1, y los envió de dos en dosb delante de Elc, a toda ciudad y lugar adonde El había de ir.

2 Y les decía: La mies es mucha, pero los obreros pocos; rogad, por tanto, al Señor de la mies que envíe obreros a su miesa.

Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobosa.

aNo llevéis bolsa, ni alforja1, ni sandalias; y a nadie saludéis por el camino.

En cualquier casa que entréis, decid primero: “Paz a esta casa.”

Y si hay allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; pero si no, se volverá a vosotros.

Permaneced entonces en esa casa1, comiendo y bebiendo lo que os den2; porque el obrero es digno de su salarioa. No os paséis de casa en casa.

En cualquier ciudad donde entréis y os reciban, comed lo que os sirvana;

sanad a los enfermos que haya en ella, y decidles: “Se ha acercado a vosotros el reino de Diosa.”

10 Pero en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, salid a sus calles, y decid:

11 Hasta el polvo de vuestra ciudad que se pega a nuestros pies, nos lo sacudimos en protesta contra vosotrosa; empero sabed esto: que el reino de Dios se ha acercadob.”

12 Os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma que para aquella ciudada.

13 ¡aAy de ti Corazín! ¡Ay de ti Betsaida! Porque si los milagros1 que se hicieron en vosotras hubieran sido hechos en Tiro y Sidón, hace tiempo que se hubieran arrepentido sentados en cilicio y cenizab.

14 Por eso, en el juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidóna que para vosotras.

15 Y , Capernaúma, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Hades1 serás hundidab!

16 El que a vosotros escucha, a me escuchaa, y el que a vosotros rechaza, a me rechaza; y el que a me rechaza, rechaza al que me enviób.

Regreso de los setenta

17 Los setenta1 regresaron con gozo, diciendo: Señor, hasta los demonios se nos sujetan en tu nombrea.

18 Y El les dijo: Yo veía a Satanása caer del cielo como un rayo.

Read more